Macon, la ciudad de nacimiento de Richard Penniman, era un hervidero musical durante las décadas de los años 30 y 40. El gospel, el blues y el rhythm and blues estaban presentes en cualquier esquina, y los clubes nocturnos donde se tocaba música en directo la dotaron de una actividad musical incesante. Aquella riquísima cultura musical no sólo embriagó a Little Richard. Otros grandes como Ottis Redding y James Brown cayeron rendidos a sus pies.
Nacer en Macon, Georgia, en 1935 en el seno de una familia afroamericana era prácticamente sinónimo de escasez, pobreza y dificultades. Si además eras el tercero de doce hermanos, las papeletas para llevar la típica vida de los negros de entreguerras en Estados Unidos eran demasiadas
Esta serie que hoy iniciamos debería haber llegado antes, pero aprovechando la vuelta de Richard a los estudios, nada mejor que dedicarle un pequeño repaso a su carrera.
Con "Folsom Prison Blues" y "I Walk The Line" Johnny Cash estaba comenzando a sentar los principios de su fama. Aquellos dos temas habían supuesto un éxito rotundo en el mercado country y comenzaban a acercarle a las masas.
A finales de 1957 Johnny Cash era uno de los músicos más prolíficos y consistentes de Sun Records, la compañía de Memphis propiedad del ínclito Sam Phillips. Tanto en número de ventas como en popularidad y respeto Cash era un valor seguro para la discográfica.
Johnny Cash iba a entrar de nuevo en el estudio de Sun Records en Memphis en Abril de 1956. "Folsom Prison Blues" le había colocado en una posición remarcable dentro de la industria y su siguiente sencillo tenía, al menos, que mantenerla. Aquel tipo sin duda lo iba a conseguir.
El 30 de Julio de 1955 Cash y sus muchachos volvían a entrar en los estudios de Sun en Memphis. Lo que iba a salir de allí iba a ser uno de los temas bandera de la carrera de Johnny Cash. Se trataba por supuesto de "Folsom Prison Blues", un corte que le ha acompañado a lo largo de sus 50 años de carrera.
Definitivamente Johnny Cash, Luther Perkins y Marshall Grant se animaron a dar el paso que separa la música amateur de la música profesional. Cash se armó de valor y acudió a ver a Sam Phillips, el dueño de Sun Records y artífice del nuevo sonido. Era el año 1954 y puede decirse que Cash acudía a Phillips prácticamente en el mejor momento posible.
Sus primeras experiencias laborales tras su decisión de marcharse no fueron ni lucrativas ni alentadoras para Cash. Aquellos momentos significaron además sus primeros escarceos con la bebida, algo a la postre muy determinante en su vida.
A pesar de la enorme cantidad de material que se ha escrito y que seguriá escribiéndose sobre la figura de Johnny Cash, uno de los mayores iconos de la cultura popular norteamericana, realizar aquí una pequeña serie sobre su vida, y fundamentalmente sobre su música, infunde un enorme respeto, incluso miedo.
Dale Wright era un jovencísimo locutor de la emisora WING de Dayton, en Ohio. Mientras simultaneaba sus estudios con la radio había conocido a una chica que le habló de unos amigos que querían formar una banda.
El 6 de Enero de 1958 Jimmy Dee y su banda, The Offbeats, debutaban en las listas de Billboard con uno de los temas con sonido más caliente de la etapa dorada que el rockabilly vivía desde 1956.
Un jovencísimo Ronnie Self había encontrado en la emisora KWTO de Springfield la puerta para el inicio de una carrera musical. Aquella emisora se había convertido desde su creación en 1954 en el emblema del Ozark Jubelee, el programa con el que la ABC presentaba batalla al Grand Ole Opry.
Muchos chicos a lo largo y ancho de Estados Unidos soñaban con emular a aquellos ídolos que habían repuntado el panorama musical del país en base a ese potente y adictivo nuevo sonido llamado rockabilly que había explotado definitivamente desde 1957.
Cuando un joven blanco de algún lugar del Mississippi se interesaba por la música, las fuentes de las que beber, a finales de los años 40, eran prácticamente inagotables. En las emisoras sureñas altas dosis de estrellas del country como Hank Snow y Bob Wills, en las pequeñas estaciones independientes, glorias del blues como B.B. King y Howlin' Wolf
Tras el escándalo de Myra Brown había que tomar medidas. Una vez más Sam Phillips se dispuso a salvar el trasero de su discográfica en base a un lavado de imagen de Jerry Lee Lewis.